Eclipse Total en Texas: Una Aventura de Astrofotografía
Preparativos del Viaje
Los retos empezaron incluso antes de iniciar nuestro viaje. Hace tiempo vendí mi cámara DSLR para adquirir unas cámaras ZWO especializadas en astrofotografía. Aunque estas cámaras son excepcionales, llevarlas en un viaje internacional representa un desafío adicional, ya que requieren de fuentes de energía específicas y hardware adicional, como una laptop o el módulo ASIAirPro, espaciadores, una montura robusta para soportar el peso y otros accesorios. Ya estaba decidido a llevar todo este equipo cuando, tres días antes del vuelo, conseguí una cámara Nikon D5100 gracias a la ayuda de un amigo. ¡Este cambio alivió significativamente la carga de equipo para el viaje! El siguiente retó fué que solo tenía 3 días para practicar mi técnica.
Para darles una idea, este es el equipo que inicialmente iba a llevar, comparado con el que terminé llevando. Resultó ser mucho más cómodo y, además, evité poner en riesgo equipo más costoso.
Otro reto interesante fue prepararme adecuadamente para capturar la corona durante el eclipse. Recordemos que la corona solo es visible durante el breve lapso del eclipse total, y en este caso, solo por cuatro minutos con 30 segundos. Esto significó que no tenía la posibilidad de practicar bajo condiciones reales, lo cual añadió una capa extra de dificultad. Dedicar tiempo y esfuerzo a instruirme sobre las técnicas adecuadas y preparar meticulosamente el equipo necesario fue crucial. Además, siendo este el primer eclipse total que presenciaba en mi vida, la emoción y la expectativa añadieron un toque especial a toda esta preparación.
El Viaje Hacia el Eclipse
Para presenciar este fenómeno astronómico, volamos desde Guatemala hasta Houston, Texas, cubriendo un total de 5000 kilómetros ida y vuelta. Desde allí, conducimos aproximadamente 700 kilómetros hasta Dallas y de vuelta, antes de llegar a nuestro destino final en el encantador pueblo de Waxahachie. Durante el trayecto, enfrentamos un contratiempo inesperado: olvidé el trípode en el autobús del aeropuerto a la agencia de alquiler de autos. Aquella noche, intentamos sin éxito encontrar un reemplazo en Amazon. Finalmente, encontramos un trípode suficientemente robusto en Best Buy. Sin embargo, no fue hasta un día antes del eclipse que descubrí que el trípode estaba roto, afortunadamente, encontramos otro en una tienda a 30 minutos de distancia y esta vez, revisé cada pieza del trípode de inmediato.
Un Amanecer de Esperanza y Desesperación
La mañana siguiente, nos despertamos con una vista al norte despejada y optimista. Sin embargo, la sorpresa llegó cuando, desde el auto y en dirección al sur, nos encontramos con un cielo no solo cubierto de nubes sino también con índices de tormenta. A pesar de las bromas y la revisión constante del clima en el camino, la esperanza de ver el eclipse empezaba a disminuir. Al llegar a Waxahachie, el cielo estaba completamente nublado. Decidimos entonces sentarnos en un comedor local para revisar minuciosamente el pronóstico meteorológico y consultar con amigos astrofotógrafos. Aunque el pronóstico inicial no era favorable, hacia el mediodía, la situación parecía mejorar ligeramente. Decidimos quedarnos en el lugar original del plan, una cervecería local donde un empleado nos aseguró con calma: "Se despejará, ya verán".
No les miento, este era el cielo a dos horas de eclipse!


El Clímax del Eclipse
Y así fue amigos. en menos de una hora, el cielo pasó de estar totalmente nublado a parcialmente nublado, y luego casi despejado. Empezamos a enfocar nuestros telescopios y a ajustar nuestras cámaras. Contra todo pronóstico, la suerte estuvo de nuestro lado y logramos capturar cada fase del eclipse, desde el primer y segundo contacto, la totalidad y la impresionante corona, hasta el tercer y cuarto contacto.
El mometo tan esperado.
Celebración entre Locales y Amigos
El ambiente en la cervecería fue muy alegre. Estábamos entre familias locales y coincidió que la vocalista de la banda que tocó ese día, Midnight Sun, celebraba su cumpleaños ese mismo día. Disfrutamos de buena música, cerveza fría y conversaciones sobre el eclipse y la astronomía con los locales y los dueños del lugar. Todos fueron increíblemente cálidos y hasta nos obsequiaron camisetas, pidiéndonos que enviáramos fotos para compartir en sus redes sociales.



Reflexiones Finales
Mi foto de la corona durante el eclipse total.
Quiero cerrar este blog post con una de mis fotos de la corona de este eclipse, una imagen que captura no solo el momento mas impactante, sino un momento lleno de comunidad y aventura. Esta experiencia permanecerá siempre en mi corazón. Agradezco a todas las personas que me apoyaron y animaron en este proyecto, especialmente a mis amigos Pablo y Jessy, y en particular a mi novia, Mar, Te amo. Nos vemos en la próxima aventura astronómica.